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Bogotá - Colombia
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Es la especialidad médica que estudia las patologías del globo ocular, la musculatura ocular, sistema lagrimal, párpados y sus tratamientos. El oftalmólogo es un médico general especializado en los ojos.
Es una especialidad encargada del cuidado primario de la salud visual, a través de acciones de prevención, diagnóstico, tratamiento y corrección de defectos refractivos, musculares y enfermedades del segmento anterior. Así como del diseño, cálculo, adaptación, y control de anteojos y lentes de contacto.
Es el tratamiento de los vicios visuales, mediante la rehabilitación visual, así como el diagnóstico y tratamiento de las alteraciones de la visión binocular, que se dan por anomalías en la musculatura de los ojos y que generan problemas de enfoque y ambliopía, mejor conocida como ojo perezoso.
La visión 20/20 es la puntuación óptima que se puede obtener con la Tabla de Snellen, que utilizan los
oftalmólogos para evaluar la agudeza visual o la habilidad de identificar letras pequeñas negras de alto
contraste sobre un fondo blanco.
Cuando el oftalmólogo evalúa los ojos utilizando la tabla de Snellen (tabla de letras 20/20),
la visión se valora basándose en la distancia a la cual puede identificar correctamente letras
negras pequeñas sobre un fondo blanco.
Así pues, la visión 20/20, considerada visión normal, significa que una persona puede identificar
una línea de letras de tamaño pequeño a una distancia de 20 pies.
Un puntaje de 20/10 significa que una persona puede identificar a 20 pies lo que una persona con
una “visión normal” solo puede identificar a 10 pies.
O 20/40 significará que una persona debe estar a 20 pies para leer la misma letra que una persona
con visión 20/20 puede leer estando a 40 pies.
Se habla de baja visión cuando los pacientes tienen una pérdida visual entre 20/60 y que con su mejor ojo
y con la mejor corrección posible no logran una buena
agudeza visual y presentan un campo visual reducido.
¿Qué es un examen de Optometría?
Un examen de optometría mide, evalúa y correlaciona condiciones visuales para bridar el confort visual
con anteojos o lentes. Los exámenes son agudeza visual en visión lejana y próxima, evaluación de enfermedades
del segmento anterior, medición de la superficie corneal, medición del sistema muscular del ojo, medición del
estado refractivo, observación del fondo del ojo y medición de la agudeza visual retinal, fundamentalmente.
Son opacidades que se forman en el cristalino (lente natural del ojo humano transparente) que impiden la visión de manera progresiva conduciendo a la ceguera total si no se operan. En los países no desarrollados es la primera causa de ceguera porque no tienen medios para operarse.
No, se realiza una cirugía intraocular triturando la catarata (que es dura) con una sonda muy fina de ultrasonidos por una incisión inferior a 3 mm. y aspirando los restos triturados. Se trata de una cirugía ambulatoria con riesgos bajos y controlados, pero obviamente existen como en cualquier cirugía.
Es la pérdida de capacidad de enfoque del ojo generalmente a partir de los 45 años. En la juventud, con algunas excepciones, las personas ven de lejos y de cerca; al aumentar la edad, la elasticidad del cristalino (lente que está dentro del ojo y enfoca) se pierde y no se puede ver bien de cerca.
Sí, especialmente para quienes tiene otros problemas visuales porque dependen de varias gafas o lentes. La cirugía los libera de esa situación que puede ser muy dispendiosa. La cirugía es rápida y ambulatoria.
Se produce cuando la visión de lejos es deficiente. Las lentes naturales del ojo son demasiado potentes en
relación con su longitud, por lo que la imagen de los objetos distantes no se proyecta en la misma retina sino un poco delante, haciéndose borrosa.
Existen varios tipos de miopía porque hay ojos con diferentes condiciones, así como pacientes con necesidades y problemas diferentes.
La solución más sencilla es el uso de gafas o de lentes de contacto que suponen algunos inconvenientes para realizar algunas actividades como las deportivas.
La solución quirúrgica más adecuada para corregir defectos de miopía es la técnica Lasik.
Una persona con hipermetropía tiene dificultades para la visión a distancias cortas, pudiendo ver con mayor claridad a distancias largas. Sin embargo la visión de objetos a distancias largas implica un esfuerzo de los músculos ciliares para poder enfocar la imagen correctamente sobre la retina. Es un defecto muy frecuente, aunque no es progresivo ni tiene repercusiones graves. Se trata mediante el uso de lentes correctoras.
Sí, pero es necesario ser mayor de edad y tener más de dos dioptrías. La mejor solución para operar la hipermetropía de los pacientes que incluso puedan tener asociado un astigmatismo de 1 o 2 dioptrías es el Láser Éxcimer aplicado con técnica LASIK. Mediante este procedimiento quirúrgico se pueden corregir hasta 5 dioptrías de hipermetropía, y en algunos casos con características muy favorables llegar a 7 dioptrías.
Es un defecto refractivo por el que los rayos de luz paralelos que inciden en el ojo no son refractados por igual en todos los meridianos del mismo. Es habitual encontrarlo asociado a la miopía o a hipermetropía. La causa más habitual es la forma irregular de la córnea (llamado astigmatismo corneal), pero a veces se debe a una geometría irregular del cristalino, y entonces se llama astigmatismo lenticular. Ambos tipos pueden ser corregidos mediante gafas, lentes de contacto y cirugía refractiva.
Es la desviación horizontal o vertical de uno o ambos ojos. Se puede corregir con gafas o con cirugía, o ambas cosas. La divergencia puede ser pequeña e imperceptible, hasta muy severa, cuando la pupila se encuentra casi escondida en la esquina del ojo. La cirugía en una técnica sencilla pero en los niños requiere de anestesia general.
Consiste en la manipulación quirúrgica del ojo para efectuar cambios en el defecto refractivo que produce entre otros la miopía y el astigmatismo. Tiene por objetivo remodelar la córnea y su consecuencia es que reduce o elimina el uso de anteojos o lentes de contacto.
Mediante la emisión de una luz ultravioleta, aplicada de forma precisa y programada sobre la córnea,
se cambia su forma original y se moldea para obtener la curvatura adecuada y conseguir el enfoque correcto de las imágenes.
La córnea no se corta ni se quema, solo se vaporiza una capa muy delgada para lograr la curvatura necesaria.
La intervención no duele. Después de la operación, los ojos quedan irritados y la luz resulta molesta durante unas horas. La recuperación visual es muy rápida. En uno o dos días se puede alcanzar una visión al cien por ciento, aunque puede haber fluctuaciones de visión durante algún tiempo. Después de tres meses la visión estará totalmente estabilizada.
No. La miopía no vuelve a aparecer luego de la cirugía refractiva.
Hoy la cirugía posibilita el tratamiento a mayor número de problemas de visión, genera resultados más exactos a corto y largo plazo que con otras técnicas, ya que se actúa dentro de la córnea y no en su superficie. La intervención es ambulatoria, con una duración aproximada, desde el ingreso hasta la salida, de 2 horas. El paciente sale de la clínica valiéndose por sí mismo y con una revisión a las 24 horas. La cirugía no es en absoluto dolorosa y dura tan sólo media hora. Se da al paciente unas gotas de anestesia en los ojos y un calmante para su mayor comodidad. La recuperación visual es rápida. Apenas en las primeras 3-5 horas se siente una sensación de lagrimeo molesta, pero después se empieza a recuperar la nitidez de la visión en las siguientes 72 horas, siguiendo las indicaciones del oftalmólogo.
Las recomendaciones generales son las de no bañarse en el mar o en una piscina durante las 3 primeras semanas, evitar que entre agua a los ojos al momento del baño, utilizar gafas para protegerse del sol, del viento y de la lluvia, solo será necesario no asistir al trabajo por una semana y es preferible que no maneje auto o cualquier otro transporte en las primeras 72 horas.
La mayoría de las personas tienen problemas de visión en algún momento de la vida. Algunas dejan de poder ver objetos lejanos; a otras les cuesta un gran esfuerzo leer la letra pequeña. Este tipo de problemas a menudo son fáciles de tratar, con gafas graduadas o lentes de contacto, o a través de la cirugía para, por ejemplo, la miopía, hipermetropía y el astigmatismo, entre otros.
Cuando hay problemas oculares se debe consultar directamente a un oftalmólogo y no conformarse con una cita para que le receten una fórmula para las gafas, anteojos o lentes. Un niño debería ir al oftalmólogo para su primera revisión entre los 2 y 5 años y regresar a los 10 años. Los adultos deberían visitar al oftalmólogo a partir de los 45 años para hacerse revisiones de rutina según se les aconseje.
Es importante estar pendiente del comportamiento de sus ojos, de la forma cómo dirige las miradas. Si tuerce los ojos a partir de los dos años, o incluso antes de esa edad, es conveniente una revisión. Con simples observaciones en la conducta normal de juegos de un niño se puede valorar si ve como otro de su edad o como un adulto (a partir de los tres años) o si tiene algún problema para ver cosas que los padres ven. Es importante tener en cuenta que los gestos o los parpadeos no tienen significado de mala visión.
Si esto sucede vaya siempre al oftalmólogo. Un ojo rojo que ve bien puede tener un golpe de aire que se llama, o también golpe de sangre, pero tenga cuidado y consulte por que bien puede ser una conjuntivitis, queratitis, iritis, o glaucoma agudo, entre otros muchos posibles diagnósticos.